FACULTADES MULTIDISCIPLINARIAS IGNORADAS EN MATERIA DE MÉTODOS P.A.R.C.

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“INCUMBENCIAS PROFESIONALES IGNORADAS EN MATERIA DE MÉTODOS “P.A.R.C.”

(Trabajo de nuestro Director, el Dr. Antonio Isotti, publicado, íntegramente, en la página-web y, sintéticamente, en la Revista REPRO del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Buenos Aires)

ANTECEDENTES HISTÓRICOS EN NUESTRO CONSEJO:
Al considerar las incumbencias en materia de métodos P.A.R.C. (de Prevención, Administración y Resolución de Conflictos) (1), cabe destacar que nuestro Consejo ha sido pionero en esta materia. En efecto, desde la realización del congreso de Actuación Profesional en la Justicia que se llevó a cabo en Noviembre de 1995 en la Delegación de San Isidro, que la organizó en esa ocasión, se incluyó un área especial para estos temas denominada “MÉTODOS PACÍFICOS PARA LA RESOLCIÓN DE CONFLICTOS”. El 27 de Marzo de 1996 se creó en dicha Delegación la “Comisión de Negociación, Mediación y Arbitraje”, cuya acta fundacional, precisamente, se encuentra registrada en el libro de Actas de la Delegación de San Isidro en los folios 84 al 87. En dicha acta se solicita a la Sede Central del Consejo de La Plata la elevación de dicha comisión al rango de “Comisión Provincial”, lo que fue rápidamente aprobado. Desde su creación, dicha Comisión convocó a otros Consejos Profesionales a sus reuniones, lo que se efectivizó, entre otros medios, también con los artículos sobre estos temas publicados en los boletines de la Delegación (2, 3, 5, y 7). Dicha Comisión organizó conferencias sobre la temática, a las cuales se invitaron a concurrir también a los representantes de los distintos Colegios Profesionales y a profesionales de otras disciplinas (23 de Mayo y 25 de Junio de 1996). El entusiasmo y buena predisposición de todos los asistentes a las reuniones de la Comisión que se realizaban quincenalmente y a las semanales de trabajo, posibilitó la redacción de un proyecto interdisciplinario de ley de Mediación para la Provincia de Buenos Aires. Simultáneamente en la Delegación del Consejo de San Isidro se decidió crear un Centro Interdisciplinario de Negociación, Mediación y Arbitraje de Profesionales Universitarios Colegiados de la Provincia de Buenos Aires (C.I.N.M.A. – P.U.C.B.A.), cuya acta fundacional Nº 1 se asentó en el respectivo libro en los folios 1 al 4, que de hecho empezó a funcionar conjuntamente con la Comisión antedicha. Este Centro se abocó de inmediato a estudiar y analizar “con carácter interdisciplinario” todos los aspectos referidos a la temática de la Negociación, la Mediación, el Arbitraje y los demás métodos P.A.R.C.- Dada la trascendencia social y democrática que reviste dicho instituto (1 al 5), y la importancia que revestía el hecho de poder contar con el apoyo para dicho proyecto de las demás instituciones para poder llegar a tener el suficiente respaldo en la Legislatura, dicha Comisión hizo convocar por el Consejo a diez colegios profesionales, los que después efectivamente terminaron adhiriendo y firmando dicho proyecto en la sede central de La Plata que finalmente se presentó a la Legislatura. Lamentablemente, a raíz de todos los avatares que el mismo sufrió a nivel parlamentario a lo largo de casi doce años, no se pudo consolidar una fuerza parlamentaria que pudiese hacer prosperar dicho proyecto, y es por eso que en nuestra querida provincia ahora tenemos una ley de Mediación, que al igual que la nacional, no le da cabida a la interdisciplina.
INTRODUCCIÓN:
Con respecto al instituto de la Mediación se impone aclarar que la gran mayoría de las leyes vigentes en el país sólo contemplan la mediación “prejudicial” y no el instituto en sí con carácter “universal”. En la mayoría de las jurisdicciones, los profesionales no abogados estamos “luchando” para que nos reconozcan la incumbencia específica, porqué la misma no está incluida en las leyes. Pero es preciso tener bien presente que, si bien también la ley de la Provincia de Buenos Aires dejó de lado la interdisciplina, ello no quiere decir que no tengamos plenas incumbencias como “mediadores privados”, y, si se llega a contemplar la interdisciplina en las leyes, también como “mediadores o comediadores prejudiciales”. Por otro lado, en la jerga tribunalicia a los métodos de resolución de conflictos, según la doctrina moderna, se los mal denominan “alternativos”. (5) En efecto, se los empezó a denominar métodos “apropiados” o “adecuados” de resolución de conflictos, ya que los mismos existen desde los mismos primeros albores de la civilización, y tienen su origen en el “pleno ejercicio de la voluntad de las partes” involucradas en un conflicto. Éste es precisamente el elemento sustancial que caracteriza a estos métodos pacíficos de resolución de conflictos. Por otro lado las partes, al recurrir a los mismos, están además privilegiando en dichas circunstancias su protagonismo, la buena fe y el querer preservar sus vínculos relacionales. Por lo tanto prefieren dejar como última la “alternativa” de recurrir a la justicia ordinaria, o sea que solamente lo harían después de haber agotado todas las demás instancias de resolución del conflicto. Es decir que, en definitiva los que deben ser considerados alternativos no son los métodos P.A.R.C. sino los judiciales.- El otro elemento sustancial que caracteriza estos métodos es la “interdisciplina”, a tal punto que los más célebres mediadores a nivel internacional, por ejemplo, provienen de disciplinas distintas de la abogacía. Además, es muy importante tener presente al asesorar a nuestros clientes que, el mejor momento para instrumentar la futura aplicación de estos métodos P.A.R.C. es cuando se celebran los contratos y hay buena predisposición de las partes. Es precisamente esta etapa preventiva de cualquier conflicto que se pudiese producir, la más propicia para introducir en los contratos las cláusulas compromisorias más apropiadas para cada caso. Por lo tanto debemos aconsejar eficiente y eficazmente a nuestros clientes al respecto porque hay varios tipos de cláusulas compromisorias. Están las de tipo “individual”, las “encadenadas” como es la “MED-ARB”, que es muy recomendada, las “combinadas”, etc.- Además hay que asesorar como deben estar redactadas para que, llegado el caso de su utilización no puedan llegar a resultar perjudiciales para el cliente. Debemos estar adecuadamente capacitados, sea en cuanto al conocimiento para el abordaje preventivo de los conflictos, como en el manejo y utilización de estos métodos en el caso de producirse los mismos.
Hablamos de métodos de “Prevención”, “Administración” y “Resolución” de Conflictos (P.A.R.C.), porqué precisamente ésas son las tres etapas en la gestión de un conflicto.
Según la legislación, la interpretación de la doctrina mayoritaria y la jurisprudencia actualizada, (10) las figuras jurídicas del “Árbitro” y del “Perito-Árbitro” son incumbencias profesionales perfectamente reconocidas y se encuentran específicamente “instituidas” por los códigos procesales civiles y comerciales. El Dr. Carlos J. Colombo, prestigioso jurista manifiesta que las denominaciones de “juicio pericial” o “perito árbitro” son las que emplea el Código Procesal para identificar este procedimiento, que por el Código tiene aplicabilidad en los procedimientos de ejecución de sentencia y en caso de liquidaciones complejas, conforme el Art. 516 del precitado Código Procesal. En una de sus notas, acota que “Corrobora la conclusión de que la pericia arbitral pertenece a una categoría distinta a la de la pericia que es medio de prueba, el hecho de que los peritos arbitradores pueden recurrir al asesoramiento de peritos -LL11-183 y JA 65-178-. (8) De allí la necesidad de darles vida y hacer valer dichos métodos como incumbencias profesionales (6) Lo que llama poderosamente la atención, es que, a pesar de ello, y de ser sumamente ventajosas, resulten ignoradas, y por ende de casi nula aplicación, no sólo a nivel del público llano en general, sino, y lo que es más grave, a nivel institucional, especialmente en el ámbito judicial. Cualquier profesional, en los temas de su conocimiento, incumbencia y especialidad puede actuar como Árbitro o Perito-Árbitro, sólo se requiere que tenga los conocimientos necesarios y suficientes para desempeñarse en su especialidad profesional. Como hemos señalado, dichas figuras jurídicas se encuentran perfectamente legisladas en los códigos procesales civiles y comerciales vigentes en cada jurisdicción, o en aquella en la que decidamos actuar. Los respectivos artículos, en general, son muy similares entre sí, como así también en los códigos de fondo, sea en el de Comercio como en el Civil vigentes. Dicha normativa, precisamente es amplia y admite plenamente la actuación de profesionales universitarios y/o con estudios terciarios como Peritos-Árbitros y como “Árbitros Amigables Componedores”. Precisamente ésta es la gran diferencia entre el arbitraje y la pericia arbitral con la mediación. Tal como hemos dicho arriba, la incumbencia específica de los profesionales no abogados no está incluida en la gran mayoría de las leyes de mediación vigentes, en cambio para actuar como árbitros y/o peritos-árbitros, la incumbencia de todos los profesionales universitarios y/o con estudios terciarios y/o de especialización en general, está plenamente reconocida por la legislación vigente, la jurisprudencia moderna de las Cámaras Comerciales y Civiles y la doctrina comercial mayoritaria. (6) Dicha incumbencia también puede ejercerse actuando en los Tribunales Arbitrales de Consumo, órganos creados por las leyes de defensa de los consumidores, tal como lo expresé en el artículo que se cita en nota. (7). En la nota de Jurisprudencia cito un fallo que no hizo lugar al pedido de la parte actora por considerar que la Ley de Defensa al Consumidor no puede eximirse de la teoría general del contrato.- Ver: Causa: “Establecimiento Rural Indígena S.A. c/ Cavero Oscar Luis s/ Ordinario” (10). Entonces, los profesionales, simplemente con capacitarnos para ejercer dichas incumbencias, podremos y deberemos hacerlas valer para poder llegar a desempeñarnos en estos importantes campos, que ampliarán y jerarquizarán significativamente nuestra actuación profesional. Por otra parte, la habitual y profusa aplicación de estas figuras jurídicas, redundarán en una muy significativa descongestión de las tareas judiciales en una más equitativa, eficaz y eficiente resolución de los conflictos, y en definitiva en una mejor y mayor justicia social. (2)
Naturaleza jurídica de la Pericia Arbitral:

La figura jurídica de la Pericia Arbitral prevista en el artículo 773 del Código Civil y Comercial de la Nación y en distintos artículos de nuestros Códigos Civil y de Comercio, como así también en los distintos códigos procesales provinciales, como por ejemplo en el de la Provincia de Buenos Aires con el nombre de “Juicio Pericial”. Su falta de uso, no obstante los beneficios que aporta, o puede aportar, para la resolución definitiva de las cuestiones de hecho, instalados o no en sede judicial, impide resolver rápidamente con el aporte de expertos en el tema de que se trate, aquellos supuestos que excedan los conocimientos específicos de los jueces. Hasta la actualidad, ha existido una inexplicable renuencia de las partes a adoptar éste método, y de los jueces a disponer de él, no sólo en los casos en que puede ser comprometido voluntariamente, sino también en aquellas oportunidades en que los códigos de fondo indican la obligatoriedad de su aplicación. Todo ello en detrimento de una más rápida y eficiente resolución de los conflictos.
Características de la Pericia Arbitral y diferencias con la pericia judicial y otros métodos:
Del análisis de los respectivos artículos del Código de Procesal Civil y Comercial de la Nación referidos al Arbitraje, de los que establecen las normas a aplicar pericialmente, y del mencionado artículo 773, surge que la Pericia Arbitral, contiene algunos elementos comunes a ambos, pero con características propias, que la hacen, precisamente, eficiente para resolver en forma definitiva aquellos aspectos de hecho de una determinada litis, sin perjuicio de la aplicación del derecho que el juzgador estime corresponder, al dictar sentencia. Esta forma de arbitraje, tiene en común con la pericia judicial la particularidad de que, quien la realiza, debe tener conocimientos profesionales suficientes para emitir un dictamen técnico sobre las cuestiones que se le encomienden. Pero la diferencia estriba en que la pericia es sólo un medio de prueba, que el juez valorará en el transcurso del proceso para tomarla en cuenta o no, mientras que la Pericia Arbitral – Juicio Pericial ó Arbitraje Pericial es de carácter “vinculante” para el juez. CARLOS J. COLOMBO, en su “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Anotado y Comentado”, manifiesta que las denominaciones de “juicio pericial” o “perito-árbitro” son las que emplea el Código Procesal para identificar este procedimiento, que por el Código tiene aplicabilidad en los procedimientos de ejecución de sentencia y en caso de liquidaciones complejas, conforme el Art. 516 del precitado Código Procesal. En una de sus notas, acota que “Corrobora la conclusión de que la pericia arbitral pertenece a una categoría distinta a la de la pericia que es medio de prueba, el hecho de que los peritos arbitradores pueden recurrir al asesoramiento de peritos. (8) La pericia arbitral y el juicio de amigables componedores guardan diferencias conceptuales: en la primera sólo cabe dirimir cuestiones de hecho, mientras que los amigables componedores pueden conocer también en temas de derecho. (10) En cuanto a las costas, si las partes no se ponen de acuerdo sobre su imposición de las mismas, debe decidir el juez competente, porque los peritos-árbitros únicamente pueden expedirse sobre cuestiones de hecho que sean materia de su conocimiento especializado. Los peritos-árbitros tampoco pueden regular el honorario, tema que sí pueden realizar algunos árbitros amigables componedores.
Diferencias entre la Pericia Arbitral y el Arbitraje:
La Pericia Arbitral y la “pericia común” se distinguen del Arbitraje (8) propiamente dicho, porque el Arbitraje, ya sea de derecho o de equidad, resuelve definitivamente la eventual controversia planteada con el “laudo o sentencia arbitral”, en cambio, tanto el experto que realiza una pericia común, como el que efectúa una Pericia Arbitral (con las diferencias apuntadas), proporciona al juzgador la certeza acerca de cuestiones de hecho requeridas, pero no producen, por ellos mismos, la finalización de la litis. Otra diferencia con el arbitraje tradicional, es que la pericia arbitral se asimila, o tiene normalmente, algunas características del arbitraje forzoso; ya que, como se ha dicho, varios artículos de los códigos de fondo en materia civil y comercial, mandan utilizar este procedimiento para determinar técnicamente las discrepancias relativas a temas específicos.
Peculiaridades de la Pericia Arbitral:
La Pericia Arbitral, en los casos establecidos expresamente por la ley, acota la voluntad de las partes, elemento esencial en los contratos de arbitraje, o en las cláusulas compromisorias que lo dispongan. Las disposiciones regladas, no son una previsión de los contratantes para el caso de que eventualmente se produzca un conflicto, sino que producido el mismo, y habiendo sido llevado el caso a la jurisdicción judicial, el magistrado interviniente, en función de lo determinado por las normas aplicables, requiere la intervención de expertos para lograr una determinación “precisa” y “vinculante” de los hechos controvertidos. Básicamente, la Pericia Arbitral se lleva a cabo mediante la aplicación de las normas del código procesal para los “amigables componedores” debiendo ser los peritos árbitros designados especializados en la materia de que se trate. Salvo en los casos en que su actuación se realice, en lo formal, mediante lo establecido en un reglamento institucional, o según normas establecidas por las partes, los peritos-árbitros no se ajustan en su cometido a formas legales, sino que se limitan a recibir los antecedentes o documentos que las partes ofrecieran, a pedir las explicaciones que creyeran necesarias y a dictar un laudo según su leal saber y entender. Según el Dr. Jaime Luís Anaya, ese Laudo podrá hacerse valer como cosa juzgada respecto de los hechos sometidos al conocimiento de los peritos-árbitros, ya que configurará una prueba legal al respecto. (9)

Ventajas de la Pericia Arbitral:
La eficacia del método comentado, motivó entre otras autorizadas opiniones, la vertida por el Dr. Jaime Anaya cuando, como corolario de su artículo “La olvidada pericia arbitral” (Rev. ED 134-605), expresaba: “La vía sumarísima del arbitraje pericial para resolver litigios comerciales debería ser tenida como arquetípica para los procedimientos mercantiles en todos los supuestos de conflictos jurídicos generados por discrepantes apreciaciones de circunstancias de hecho”. HIGHTON, ELENA I., y ALVAREZ, GLADYS S., en su obra “Mediación Para Resolver Conflictos”, en los párrafos dedicados al tema de la pericia arbitral, manifiestan expresamente que en el tema siguen al artículo del prestigioso doctrinario comercial Dr. Jaime Anaya, titulado “La olvidada pericia arbitral”, arriba precitado. (9) Es un método de resolución de conflictos que define con carácter vinculatorio para los jueces actuantes las cuestiones de hecho controvertidas en las causas. O sea que, tal como se ha dicho supra, el Laudo que dicta el Perito-Árbitro podrá hacerse valer como cosa juzgada.
Aspectos prácticos de la Pericia Arbitral:
Existe una gran cantidad de conflictos que, por voluntad de las partes, o por decisión judicial, pueden ser resueltos en sus aspectos fácticos mediante este método. Entre los previstos concretamente por el Código de Comercio de la Nación se encuentran:
Art. 128: Los barraqueros o administradores de casas de depósitos deben someter las tasaciones referidas a faltas de efectos o perjuicios originados en el contrato de depósito, a peritos arbitradores.
Art. 471: En la compraventa mercantil, cuando el vendedor – después de perfeccionada la venta – enajenase, consumiese o deteriorase la cosa vendida, será obligado a dar al comprador otra equivalente en especie, calidad y cantidad, o, en su defecto, el valor que a juicio de árbitros se atribuyese al objeto vendido, con relación al uso que el comprador pretendía hacer de él, y al lucro que le podía proporcionar, rebajando el precio de la venta, si el comprador no lo hubiese pagado todavía.
Art. 476: En materia de compraventa comercial, los vicios o defectos que se atribuyan a las cosas vendidas, así como las diferencias de calidad, serán determinadas por peritos arbitradores, salvo estipulación en contrario.
También el Código Civil, utilizando distintas denominaciones, establece la aplicación de la Pericia Arbitral en los casos contemplados por los siguientes artículos:
Art. 1634: Cuando, en la locación de obra, las partes convinieron que la obra se haría a satisfacción del propietario o de otra persona, se entiende reservada la aprobación a juicio de peritos.
Art. 2621: El Código Civil contempla, entre las restricciones y límites al dominio, la prohibición de construir pozos, cloacas, letrinas, acueductos que causen humedad, establos, depósitos de sal o materias corrosivas, artefactos que se mueven por vapor u otras fábricas o empresas peligrosas a la seguridad, solidez y salubridad de los edificios o nocivas a los vecinos, sin guardas las distancias prescriptas por los reglamentos y usos del país. “A falta de reglamentos, se recurrirá a juicios de peritos”.
Para resolver cuestiones que demandarían procesos judiciales lentos y costosos, dada la complejidad de los temas en disputa, los Códigos hablan en algunos casos de acudir al Arbitraje, pero generalmente cuando las causa se encuentran en sede judicial, la resolución ordena hacerlo bajo la forma de pericia arbitral. Algunas de esas cuestiones están contempladas en los siguientes artículos:
Art. 1627 del Código. Civil: Cuando en la locación de servicios o de obra no se hubiere acordado el precio y el servicio o trabajo sea de la profesión o el modo de vivir de quien lo presta, se entiende que ajustaron el precio de costumbre, el que deberá ser determinado por árbitros.
Art. 1781 del Código. Civil: Cuando deba liquidarse una sociedad civil de capital e industria, el reparto de pérdidas y ganancias del socio industrial – si no pudiera hacerse por aplicación de las reglas generales – será fijado por árbitros.
Es de especial aplicación e interés para nosotros, los profesionales en Ciencias Económicas, lo establecido por el Art. 516 del Código de Procedimientos Civil y Comercial de la Nación, cuando dispone que: “Liquidación en casos especiales. Siempre que las liquidaciones o cuentas fueren complicadas y de lenta y difícil justificación o requieren conocimientos especiales, serán sometidas a la decisión de peritos árbitros o, si hubiere conformidad de partes, a la de amigables componedores”.
Perspectivas de aplicación de la Pericia Arbitral:
Siguiendo el lineamiento normativo arriba expuesto, podemos decir que, el uso de la pericia arbitral está siendo propuesta tímidamente, pero cada vez con mayor frecuencia, en algunas causas judiciales en las que se ha discutido la validez de la Cuenta Corriente Bancaria para ejecutar saldos deudores de clientes. Sobre todo cuando ese saldo es proveniente del descuento de cupones de tarjetas de crédito, aforos por adelantos financieros no compensados correctamente, transformación de saldos deudores en préstamos en moneda extranjera y liquidaciones en moneda nacional según la oportunidad y conveniencia del acreedor, comisiones, seguros, etc.- Felizmente, aunque con algunas excepciones, los juzgados en general han acogido la propuesta de alguna de las partes, resolviendo la determinación del saldo de rendición de cuentas mediante una pericia arbitral. Estas medidas contribuyen a definir el quantum de lo debido, mediante la intervención del perito-árbitro, quien a partir de los elementos aportados por las partes y las explicaciones que requiera, podrá decidir con el efecto de un laudo arbitral lo ordenado por el Juez (ya que su actuación se asimila a la de un árbitro amigable componedor). La actuación del perito-árbitro, puede ser realizada también, cuando pertenece a un Tribunal Institucional, a través del mismo, lo que le permitirá que una vez designado por las partes, dentro de su nómina, ya sea por elección o por sorteo, tenga la cobertura administrativa y legal del mismo. La aceptación del Reglamento le posibilitará, entre otros aspectos, desentenderse de la discusión o apelación de sus honorarios (ya que se encuentran regulados) y de la eventual determinación de los plazos y procedimientos para realizar su cometido.
Conclusiones:
En resumen podemos decir que, no obstante la gran antigüedad de la existencia de la Pericia Arbitral en nuestros códigos de fondo, en el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación y en los códigos procesales provinciales, por múltiples motivos, no ha logrado prácticamente divulgación alguna entre los profesionales y obviamente mucho menos entre el público en general como para ser propuesta extrajudicialmente o en las causas judiciales, y mucho menos por impulso de los propios magistrados; como un método de resolución de conflictos que define con carácter vinculatorio para los jueces actuantes las cuestiones de hecho controvertidas en las causas.Actualmente, algunos juzgados están aceptando esta posibilidad, cuando es propuesta por las partes. También lo disponen de oficio, en los casos que la Ley lo preceptúa como de aplicación obligatoria. A los colegios profesionales cabe el importante rol de capacitación, desarrollo académico e institucional en estas incumbencias, de su afianzamiento y difusión. En definitiva, debemos concientizarnos todos de que se están desperdiciando estas valiosas y poderosas herramientas de muy equitativa, eficaz y eficiente utilización para la resolución definitiva y pacífica de los conflictos. Los órganos jurisdiccionales, legislativos, ejecutivos y las entidades profesionales a nivel institucional, pero también las fuerzas vivas de la sociedad y los justiciables en general y, por supuesto, nosotros los profesionales quienes, con la capacitación adecuada a tal efecto, debemos hacer nuestras estas importantes incumbencias y hacerlas valer en todos los ámbitos de aplicación, no solo para ampliar y jerarquizar nuestra actuación, sino para que resulten de enorme beneficio para toda la sociedad. Para desarrollar, difundir y seguir todos estos temas tratados, se invita a todos a participar en el foro profesional F.I.P.A.R.C. (FORO INTERDISCIPLINARIO DE PREVENCIÓN, ADMINISTRACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS), que se ha creado especialmente para que todos los profesionales y las distintas instituciones puedan interactuar y colaborar mutuamente para el desarrollo de los métodos P.A.R.C., su estudio, difusión y utilización para el beneficio de todos: www.fiparc.ning.com

NOTAS BIBLIOGRÁFICAS:

(1) ISOTTI, ANTONIO C.L.:“Los Métodos P.A.R.C. (de Prevención, Administración y Resolución de Conflictos) y su Interacción en las Organizaciones” (Premio Accesit) – III Jornadas Latinoamericanas de Administración de Alta Gerencia – Villa Gesell (Argentina) 4 al 6 de Noviembre de 2005.-

(2) ISOTTI, ANTONIO C.L.: Resolución pacífica de conflictos y democracia (pág. 15 Boletín No 5/98) Delegación San Isidro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Buenos Aires).

(3) ISOTTI, ANTONIO C.L.:”La mediación y la interdisciplina”-pg.19 Boletín idem supra N’ 12/96
(4) ISOTTI, ANTONIO C.L.: “Mediación Institucional” trabajo y ponencia presenada en el congreso realizado en el C.G.C.E. (Colegio de Graduados en CC.EE.) en el Área de “Otros desempeños de los graduados en CC.EE. en la Justicia.
(5) ISOTTI, ANTONIO C.L.: Medios alternativos para solución de los conflictos (págs. 10/ 11 Boletín Nº 6/96 Delegación San Isidro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Buenos Aires).

(6) CATTANEO, MARIA ROSA; “La importancia de revitalizar la Pericia Arbitral.” ; II Congreso Bonaerense de Derecho Comercial; Colegio de Abogados de San Isidro, San Isidro, Prov. de Buenos Aires, 10 al 12 de Mayo de 2006 y CATTANEO, MARIA ROSA;” “Pericia Arbitral Y Juicio Pericial- Una Incumbencia Profesional Que Es Necesario Revitalizar”, Área X – Métodos Adecuados de Resolución de Conflictos, 16º Congreso Nacional de Profesionales en Ciencias Económicas, Rosario, Argentina, 25, 26 y 27 de Octubre de 2006; CLERICI, MARIA TERESA, AMUCHASTEGUI FERNANDO, y PINTO, NILS R, “El perito árbitro en la doctrina argentina. Breve historia a través de los códigos comentados” y GURAL, VERONICA.”El Ámbito de Aplicación y el Rol Protagónico de la Pericia Arbitral en un Caso de Demanda por Rescisión de Contrato.”, Trabajos Inéditos realizados en el Curso:“Arbitraje Empresario Intensivo”, Modulo I (Introductorio), a cargo de la Dra. María Rosa Cattaneo y el Dr. Antonio C. L. Isotti, IANCA, Bs.As, Argentina, 20 al 22 de febrero de 2006.
(7) ISOTTI, ANTONIO C.L.: “Los tribunales arbitrales y nuestras incumbencias profesionales” (pág. 4 Boletín Nº 5/98 de la Delegación San Isidro del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Buenos Aires).
(8) COLOMBO, CARLOS J. : “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. Anotado y Comentado”, 4ta. Edic, Abeledo Perrot, 1975, To.II, Págs. 449 a 452 ( LL 11-183 y JA 65-178).

– ARAZI, ROLAND y ROJAS, JORGE: “Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, Comentado y Anotado “, Ed. Rubinzal-Culzoni, 2003., Pág. 1010.

– PALACIO, LINO, “Manual de Derecho Procesal Civil. Abeledo Perrot , 1970. Págs. 906, 925/27. Palacio hace referencia al Art. 800 del CPCyCN, antecedente inmediato del actual Art. 773 del CPCCN.
– CAIVANO, ROQUE J.: “Arbitraje. Su eficacia como sistema alternativo
de resolución de conflictos”, Ed. Ad Hoc, 1993.
– ISOTTI, ANTONIO C. L.:“El arbitraje: Su importancia en la actividad económica nacional e internacional” (págs.516 Revista “El Acuerdo” del Equipo IMCA Año 4 Nº38 de Octubre 1999);
– ISOTTI, ANTONIO C. L.: “El Arbitraje en Latinoamérica”, trabajo y ponencia presenada en el congreso realizado en el C.G.C.E. (Colegio de Graduados en CC.EE.) en el Área de “Otros desempeños de los graduados en CC.EE. en la Justicia.
(9) ANAYA, JAIME L.: “La olvidada Pericia Arbitral”, ED, 134-605/608.
– HIGHTON, ELENA I., y ALVAREZ, GLADYS S., “Mediación Para Resolver Conflictos “ Edit. Ad-Hoc. Marzo 1998, Págs. 125/6. –
– ISOTTI, ANTONIO C. L.: “Arbitraje en el Mercosur”;
– ISOTTI, ANTONIO C. L.: “Prevención, administración y resolución de controversias y su importancia para la integración del Mercosur”;
– ISOTTI, ANTONIO C. L.: “Tratamiento de la Conflictividad en las Relaciones Económicas”, ponencia presentada en el IV Encuentro Internacional de Economía, organizado por la Fundación C.I.E.C. (Centró de Investigaciones Económicas de Córdoba), realizado en la ciudad de Córdoba (Argentina) entre los días 24 y 27/02002.-
(10) JURISPRUDENCIA COMENTADA::
Causa:“Graña, Geremías c/Viedma SRL y otros”,C.N.Com.Sala D,14/6/1989,JA,1989-IV-510
Causa: “Siemens c/ Hillmann S.A.”
Hillmann S.A. había comprado a Siemens S.A. de un centro de comando de motores (en adelante CCM) para su cliente YPF. El juez de primera instancia precisó que Hillmann S.A. no pagó a Siemens S.A. por invocación de los art. 1409, 1425 y 1201 del Código Civil, atribuyendo a Siemens S.A… cierto incumplimiento respecto de la provisión del CCM ó tablero, que es parte integrante de un equipo mayor, cuya facción encomendó YPF a Hillmann S.A.-Luego se refirió a las pericias técnicas y los testimonios producidos en autos y expresó que, a su criterio, la discusión era engañosa. Ello, por cuanto YPF, recibió de Hillmann la totalidad de lo contratado, lo cual obviamente incluyó lo provisto por Siemens a Hillmann, quien, de su lado y tal como lo reconoció, percibió el precio total que fue pagado por YPF, sin ninguna penalidad. Recordó luego, con profusa cita jurisprudencial, que la viabilidad de la “exceptio non adimpleti contractus” prevista en el art. 1201 del Código Civil, es necesario que el incumplimiento revista cierta gravedad e importancia. El juez de primera instancia estableció que así vista la cuestión, la defensa era inviable. En ese sentido, advirtió que la existencia de desperfectos en algunos de los fusibles incorporados al CCM y las dificultades iniciales en la puesta en marcha del equipo fueron subsanadas. En consecuencia esos inconvenientes no debieron ser de ponderable envergadura para YPF, pues de lo contrario no habría abonado a HIllmann. Considera que al no haber impugnación por parte de YPF torna aplicable el art. 474 del Código de Comercio. En primera instancia se condena a Hillmann apagar a la actora la deuda más intereses y costas. Hillmann apela el fallo porque se agravia por la falta de consideración de las cláusulas contractuales establecidas en la orden de compra: especialmente en la que decía que no se consideraba cumplida hasta tanto los materiales y/o equipos, así como la documentación técnica que corresponda, hayan sido suministrados al proveedor. El incumplimiento de la orden de compra autorizaba la retención del pago y menciona la falta de entrega de fusibles, documentación técnica y demás planos del CMM. Es importante lo que dice Anaya; Jaime l, que el art. 76 deja librado el laudo de los árbitros peritos la decisión sobre los vicios achacados a las cosas. Es así que, como explica el autor; cuando el conflicto recae sobre los defectos atribuidos por el comprador a las cosas entregadas por el vendedor, aquel debe recurrir a la pericia arbitral extrajudicial, de modo que, rechazada la mercadería, corresponde al adquirente hacerla reconocer por peritos arbitradores. Dado que la demandada ha soslayado la prueba legal, cual era la designación de arbitradores, el planteo basado en los pretendidos faltantes, defectos y mal funcionamiento del tablero recibido resulta injustificada.
Causa: “Adams, Guillermo Alberto c/ Transporte 27 de junio S.A.C.I, y F. s/ Sumario”
a) El caso era una pretensión de rendición de cuentas. La Cámara Nacional Comercial, Sala D requirió el 29-05-1992 al actor concretar su impugnación respecto de los rubros o del saldo de la rendición de cuenta formulada por la parte demandada, o alternativamente formular una rendición claramente indicativa de su diferente posición e indicativa de cuales deberían ser los contenidos y el saldo de dicha rendición. El actor presenta la rendición de cuentas alternativa. La demandada a posteriori pide la aprobación de la rendición que había presentado. Por efecto de esa petición fue fijada en el tribunal de primera instancia una audiencia, con el objeto de clarificar la cuestión.
b) Expresada por las partes la imposibilidad de llegar a un acuerdo aunque esa conciliación no había sido objetivo explícito de la convocatoria, y dado que las cuentas a realizar resultan por demás dificultosas, el juez designó un perito árbitro, que fue consentido por las partes.

c) El perito solicitó que las partes precisaran el contenido del compromiso.
Se expiden ambas partes, explicando la demandada que la cuestión sometida a arbitraje debe ser si habían sido rendidas las cuentas de acuerdo a la sentencia.La decisión del juez fue rechazar las rendiciones presentadas por la parte actora y la demandada por carecer de respaldo documental suficiente y fijó los puntos sobre los cuales deberá laudar el perito árbitro designado. La demandada apeló dicha decisión argumentando que a) la rendición había sido desestimada con base dogmática, ajenas a las constancias de autos; b) que habíase prescindido del examen de la documentación respaldatoria; y c) Que resultaría improcedente el cuestionario fijado. Se rechazó también ésta apelación. En definitiva, el caso se resolvió a través de un laudo arbitral.
Causa: “Establecimiento Rural Indígena S.A. c/ Cavero Oscar Luis s/ Ordinario”:
Los jueces María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero y Miguel F. Bargalló (Ana I. Piaggi no intervino por encontrarse en uso de licencia) decidieron no hacer lugar al pedido de la parte actora por considerar que la Ley de Defensa al Consumidor no puede eximirse de la teoría general del contrato. La causa se inició con la compra de un tractor usado por parte de una persona. Luego de un periodo de uso la máquina tuvo fallas mecánicas. El demandante decidió repararlo y luego comenzar con las acciones judiciales pidiendo un resarcimiento amparándose en la Ley de Defensa del Consumidor argumentando que el tractor ya tenía vicios ocultos. Sin embargo, los magistrados argumentaron que el vendedor no puede garantizar de una manera absoluta que la cosa que se vende está exenta de todo vicio, toda vez que de ser así el comercio quedaría paralizado y que el demandante no puede hacer valer un error sufrido como consecuencia de su propia culpa, ya que las leyes no están hechas para proteger la negligencia. En concordancia con ello el propio accionante expuso en forma reiterada en el devenir del proceso que el tractor fue adquirido ‘con garantía’, mas al momento de detectar las fallas que tildó de preexistentes a la adquisición, no solo que no se comunicó con el demandado a efectos de anoticiarlo de aquellas y así adoptar las medidas necesarias para tornar operativa aquella garantía, sino que por el contrario lo mandó a reparar directamente por una persona de su confianza. Según la Cámara Comercial la accionante ha soslayado el procedimiento fijado imperativamente por el art. 476 del Código de Comercio, según el cual el comprador que impugna la calidad de las mercaderías debe recurrir a la pericia arbitral. Omisión que a consideración del tribunal “sella” la suerte del recurso interpuesto por el accionante. Pues el arbitraje pericial es el camino legalmente contemplado para zanjar este tipo de controversias en materia de compraventas comerciales. De esta manera los jueces de la Cámara decidieron confirmar lo decidido en primera instancia y denegaron el pedido del accionante ya que este no acreditó que el motor del tractor estuviera afectado por vicios ocultos al momento de realizarse la compraventa agregando que la invocación que en esta instancia realiza la recurrente en torno de la aplicabilidad de la ley 24.240 no altera tal conclusión.
Causa: “Emprendimientos Tenísticos S.A. C/ Suárez Paola S/ Ordinario”. Juzgado Nacional de 1ª Instancia en lo Comercial nº 17, Secretaria nº 34. Sala interviniente “C” voto del Dr. Monti J.L. En este caso, la Cámara finalmente, declaró rescindido el contrato por voluntad de ambas partes en los términos de la cláusula 8ª del contrato y dispuso que “en la instancia de trámite se designe un perito árbitro a fin de que en la etapa de ejecución de la sentencia determine los gastos que la actora había efectuado para la promoción deportiva de Paola Suárez, debiendo pagar la demandada la suma que fije el perito más los intereses”.

ANTONIO C. L. ISOTTI
Contador Público – Mediador – Árbitro y Perito-Árbitro